Luego del importante operativo realizado en la ciudad de Baradero, donde se secuestraron cocaína, éxtasis y TUSI, sustancias habitualmente vinculadas al consumo en fiestas electrónicas, efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de San Nicolás continuaron con una serie de procedimientos que derivaron en nuevos allanamientos y detenciones en las localidades de San Nicolás y Ramallo.
Las investigaciones, que no guardan relación entre sí, fueron impulsadas por la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 de San Nicolás, a cargo de la Dra. María Verónica Marcantonio. Las medidas judiciales fueron autorizadas por los Juzgados de Garantías N° 2 y N° 3 del Departamento Judicial San Nicolás, a cargo del Dr. Luis Pratti y la Dra. María Eugenia Maiztegui. Durante varios meses, personal especializado llevó adelante tareas de inteligencia, seguimientos y vigilancias encubiertas que permitieron detectar movimientos compatibles con la comercialización de estupefacientes.
En San Nicolás, durante la jornada del jueves, se realizaron dos allanamientos en un domicilio ubicado sobre calle La Rioja al 280. Como resultado del procedimiento fue aprehendida una mujer mayor de edad acusada de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. En el lugar se secuestraron dosis de cocaína listas para la venta, una balanza de precisión, dinero en efectivo y un teléfono celular. Fuentes de la investigación indicaron que la vivienda funcionaba como un reconocido punto de expendio de drogas que operaba durante las 24 horas y generaba constantes reclamos por parte de los vecinos. Incluso, mientras se desarrollaba el allanamiento, una persona se presentó en el lugar con intenciones de comprar estupefacientes, por lo que fue identificada y posteriormente brindó declaración testimonial.
Por otra parte, en Ramallo se concretaron dos allanamientos durante el viernes en inmediaciones de las calles Oliva y Savio. Allí fueron aprehendidos dos hombres mayores de edad. En uno de los domicilios se secuestró cocaína valuada en más de dos millones y medio de pesos, más de veinte envoltorios de marihuana fraccionada para su comercialización, una balanza de precisión, recortes de nylon y dinero en efectivo. En el segundo inmueble, donde funcionaba un comercio del rubro kiosco, los investigadores hallaron cuatro trozos compactos de marihuana, envoltorios de cocaína, una balanza de precisión, dinero en efectivo, un teléfono celular y otros elementos utilizados para el fraccionamiento de la droga.
Tras los resultados obtenidos en los distintos procedimientos, la fiscal María Verónica Marcantonio avaló lo actuado por el personal policial y dispuso el secuestro de todos los elementos incautados, además de la aprehensión de los investigados por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Las actuaciones continúan y no se descartan nuevas medidas en el marco de las investigaciones que buscan desarticular puntos de venta de drogas en la región.
