Una yarará fue hallada a pocos metros de una zona donde se encontraban turistas en el Ecoparque, generando sorpresa entre los visitantes que se encontraban disfrutando del espacio natural.
El ejemplar fue observado en las inmediaciones del sector utilizado por los visitantes. La presencia de la serpiente volvió a poner en evidencia la necesidad de mantener precauciones al recorrer espacios donde habita fauna autóctona.
Especialistas señalan que la yarará no suele atacar sin motivo y que generalmente reacciona cuando se siente amenazada, acorralada o es manipulada. Sin embargo, su mordedura puede representar un riesgo para las personas, por lo que ante la presencia de un ejemplar se recomienda mantener distancia y evitar cualquier intento de acercamiento.
El hallazgo también plantea la importancia de aprender a convivir con la naturaleza sin invadir el espacio de las especies que habitan estos lugares. El objetivo es poder disfrutar de los espacios de recreación y del contacto con la fauna autóctona, respetando su hábitat y evitando tanto poner en riesgo a los animales como comprometer la integridad física de los visitantes.
